Durante los últimos años, esta práctica deportiva se ha extendido de forma general entre los aficionados de los deportes outdoor como la escalada o el trail. Pero ¿qué es el slackline? ¿Quién puede practicarla y qué beneficios tiene?

Qué es

El slackline es una actividad deportiva de equilibrio que consiste en caminar sobre una cinta elástica plana, que suele estar hecha de poliéster o nylon, tensada entre dos puntos. La tensión de la cinta se puede ajustar con la ayuda de un trinquete según el nivel de experiencia del deportista, o slackliner, y la modalidad que se vaya a practicar.

La historia del slackline se remonta a los años 80, precisamente en el mundo de la escalada, cuando los escaladores del Valle de Yosemite, en Estados Unidos, lo incluyeron en sus rutinas de entrenamiento. El origen se atribuye a Adam Grosowsky, que introdujo esta idea al ver una foto de dos equilibristas haciendo verticales con un solo brazo sobre un alambre. Adam y sus compañeros de cuerda empezaron a entrenar para imitar esta hazaña sobre material de escalada, cintas, cadenas y cables. Fue más adelante cuando junto a Jeff Ellington y Brooke Sandahl fueron perfeccionando la técnica sobre cintas planas de escalada y cintas elásticas de nylon para poder hacer trucos, acrobacias y movimientos.

Existen diversas disciplinas para poner a prueba los sentidos de todos los slackliners:

  • Slackline recreativo: consiste en caminar o mantener el equilibrio por encima de la cinta. Es la forma más básica de este deporte, por lo que es perfecta para aquellos y aquellas que quieran iniciarse. Se puede colocar a diferentes alturas y longitudes para ir incrementando la dificultad.
  • Trickline: se centra en la realización de trucos (estáticos o dinámicos), saltos y acrobacias. En esta disciplina se busca la máxima dificultad y perfección.
  • Longline: el objetivo de esta disciplina es similar al del slackline recreativo, pero aumentando la longitud de la cinta en más de 30 metros. Recorrerla supondrá un gran reto tanto por el equilibrio cómo la concentración que requiere.
  • Waterline: se realiza sobre el agua sin una altura estándar. El movimiento constante del agua aumenta la dificultad al verse incrementada la sensación de inestabilidad.
  • Highline: es la disciplina que requiere más tolerancia a la adrenalina, ya que se realiza a más de 20 metros de altura. Se usan de soporte líneas de vida y arnés de seguridad.
  • Yogaline: combina la práctica del yoga con la del slackline. Para practicarla son necesarias una gran concentración y equilibrio, ya que se tendrán que realizar las posturas y asanas sobre la cinta.

Debido a su versatilidad, se puede practicar en muchos espacios y entornos al aire libre. Habitualmente se instala en parques, con el soporte de dos árboles protegidos debidamente para evitar dañarlo y garantizar la seguridad tanto del entorno como del deportista.

Aún así, hay espacios en los que no está permitido utilizar árboles como soporte, por lo que se puede instalar con la ayuda de otros materiales: anclajes unidos a la cinta a través de mosquetones de seguridad, trípodes especializados, postes de metal u otros espacios urbanos.

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Beneficios

Practicar slackline proporciona beneficios tanto físicos como mentales. No solo sirve para entrenar el equilibrio, sino también la coordinación y la concentración. Por esta razón es un complemento perfecto para las jornadas de descanso activo y deportes en los que se necesita un buen sentido del equilibrio, como la escalada.

Propiocepción y equilibrio

La propiocepción es la capacidad y el sentido que informa al cuerpo de la posición exacta de todas sus partes. Debido a la inestabilidad de la cinta y la necesidad de mantenerse en pie, se impulsa el desarrollo del equilibrio y la propiocepción, a la vez que mejora la capacidad de reacción ante movimientos inesperados o caídas.

Fortalecimiento muscular

Al caminar o hacer posturas de equilibrio se activan diversos grupos musculares y articulaciones. Estos movimientos refuerzan la musculatura del tren inferior, fortalecen las articulaciones como tobillos y rodillas, y desarrolla la fuerza del tronco superior o core.

Mejora de la concentración

Esta práctica deportiva requiere una gran concentración y enfoque, “fluir con la cinta”, por lo que es percibida cómo a una actividad meditativa y reductora del estrés. Permite al slackliner concentrarse tan solo en sus movimientos con la cinta, dejando atrás el ruido y el resto de pensamientos.

Como practicar slackline: consejos para empezar

  1. Empieza con una cinta lo más corta y ancha posible para facilitar tus primeros pasos. Te proporcionará estabilidad y seguridad.
  2. Tensa la cinta a una altura a la que te sea fácil subir sin hacer demasiados equilibrios.
  3. La tendencia es mirar a los pies, ya que transmiten seguridad… Pero te recomendamos que coloques tu mirada de frente en un punto fijo para aumentar tu equilibrio.
  4. Comienza con un compañero o compañera, así os podréis ofrecer soporte y seguridad.
  5. Prueba, camina y encuentra tu equilibrio. ¡Mejorarás a base de practicar y practicar!